En el programa electoral planteado por SP para la presente legislatura, figuraba como uno de nuestros proyectos estrella convertir el estadio Fornás en una zona deportiva en la que también tenía cabida un nuevo pabellón. La idea era aglutinar junto al CD Acero a todas las disciplinas deportivas que se practican con éxito en El Puerto: balonmano, gimnasia, lucha, baloncesto, etc. Ello habría supuesto un importante avance en el camino de hacer pueblo, en este caso reuniendo en un mismo lugar a las aficiones de nuestros clubes históricos.

Desde un principio, los planteamientos de SP chocaron frontalmente con lo que pretendía el resto de partidos, y sólo nuestra feroz defensa de ese espacio deportivo, ante las pretensiones de construir viviendas, evitó que hoy el Fornás esté camino de desaparecer. Durante el pacto con el PP, intentamos una y otra vez llevar a cabo nuestro proyecto, hasta que finalmente llegamos a un acuerdo intermedio, con la condición de que se construyese un nuevo pabellón dentro de la trama urbana de El Puerto; un pabellón que tuviera la suficiente capacidad como para albergar acontecimientos del máximo nivel, como por ejemplo los partidos de liga Asobal que hoy en día juega el Club Balonmano Puerto en el pabellón internúcleos.

Así, el Fornás se mantiene como zona deportiva con una serie de importantes mejoras, y en otra zona de El Puerto, concretamente en las inmediaciones del cementerio, se ubicará un imponente pabellón con capacidad para cerca de tres mil espectadores.

El nuevo pabellón cuenta con una partida de 3.400.000 euros para su construcción. Este dinero proviene del plan autonómico impulsado por el gobierno valenciano. Hay que decir que ese plan cuenta con un montante para este municipio de cerca de 13 millones de euros, de los cuales el 60% se invertirán en El Puerto.

Este proyecto se aprobó a pesar de las fuertes reticencias del PP, que en ningún momento compartió las intenciones de SP. Sólo nuestros concejales son conocedores de las presiones que tuvo que ejercer nuestro grupo y, por qué no decirlo, las cesiones que tuvimos que hacer para conseguir esta inversión en nuestro pueblo.

Esta obra se tenía que licitar desde el departamento de Patrimonio y Contratación del Ayuntamiento de Sagunto, contando previamente con el visto bueno de Conselleria. La realidad es que tras la ruptura del equipo de gobierno, el PP ha retrasado nuevamente la adjudicación de este proyecto claramente relacionado con SP.

Además, en un proceso lleno de irregularidades, la obra se adjudicó a una empresa cuya oferta se podía considerar como temeraria. Desde SP ya lo advertimos en su momento, pero el Alcalde, el señor Castelló, prefirió seguir adelante. Al final se adjudicó la obra a esa empresa, que al ver que su oferta era inviable decidió renunciar al proyecto. En el mes de octubre, el equipo de gobierno Popular adjudicó la obra a la empresa que había presentado la segunda mejor oferta, y en noviembre comenzaron las obras, seis meses después de contar con la reserva de crédito para ejecutarlas. Es decir, que de nuevo se había gestionado calamitosamente desde la concejalía de Patrimonio, y de nuevo se había hecho con una obra de El Puerto.

En estos momentos, más de dos meses después del comienzo de las obras, los trabajos de movimiento de tierras prosiguen, pero la sensación es que el retraso será inevitable. Un proyecto que tenía que estar acabado para septiembre de 2011, probablemente verá retrasada su finalización hasta bien comenzado el 2012.