A muchas de las personas que pasan a diario por el cruce entre la avenida 9 de Octubre y la calle Periodista Azzati (esquina sudeste del antiguo Sanatorio) les habrá llamado poderosamente la atención una estructura cilíndrica recién instalada en el centro de la rotonda en construcción.

Las obras están prácticamente finalizadas, pero en los últimos días se está realizando el ajardinamiento y se ha instalado este extraño objeto ornamental. Se trata de una campana protectora de las que se utilizan para las bases con atmósfera protectora de HNX en las instalaciones del recocido de la fábrica de laminación en frío que ArcelorMittal posee en El Puerto. La campana consiste en un cuerpo en forma de virola de pared plana, construida con acero inoxidable refractario. Mide 5,720 metros de altura y 2,880 metros de diámetro, y pesa 2,2 toneladas. Su función es impedir el contacto de la carga (bobina laminada) con el ambiente exterior, manteniendo en su interior una sobrepresión de atmósfera inerte (HNX) protectora, evitando así la oxidación de las bobinas.

La empresa donó esta pieza junto con otras más, en mayo de 2009, a la Fundación de Patrimonio Industrial de Puerto Sagunto para el futuro Museo Industrial, y ésta a su vez la ha cedido al Ayuntamiento para la ornamentación de la rotonda. Hoy día, la Fundación posee muchas más piezas de las que es capaz de albergar la Nave de Efectos y Repuestos (futuro Museo Industrial), por lo que la musealización al aire libre no es sólo una alternativa necesaria, sino social y culturalmente muy atractiva.

Cabe recordar que fue SP la que inicio este proceso de «poner a la vista» nuestro patrimonio industrial cuando instaló el monumento al centenario de El Puerto en la fuente de la rotonda «de Aprendices», reemplazando una absurda ventana vacía de contenido que a nadie agradaba. Y prosiguió con los fondos de cuchara de la rotonda del «El Paso», a pesar de que en principio contó con la oposición del PP. Ambas rotondas fueron muy bien acogidas por los porteños y supusieron un hito en la recuperación de nuestro patrimonio industrial, gracias a la íntima colaboración que se estableció entre los concejales de nuestro grupo y la Fundación.

Y es que cuando se emprende un buen camino y los resultados son satisfactorios, los que vienen detrás no hacen más que seguir la senda marcada.

 

 

Ornamentación industrial para la nueva rotonda «del Sanatorio»

A muchas de las personas que pasan a diario por el cruce entre la avenida 9 de Octubre y la calle Periodista Azzati (esquina sudeste del antiguo Sanatorio) les habrá llamado poderosamente la atención una estructura cilíndrica recién instalada en el centro de la rotonda en construcción.

Las obras están prácticamente finalizadas, pero en los últimos días se está realizando el ajardinamiento y se ha instalado este extraño objeto ornamental. Se trata de una campana protectora de las que se utilizan para las bases con atmósfera protectora de HNX en las instalaciones del recocido de la fábrica de laminación en frío que ArcelorMittal posee en El Puerto. La campana consiste en un cuerpo en forma de virola de pared plana, construida con acero inoxidable refractario. Mide 5,720 metros de altura y 2,880 metros de diámetro, y pesa 2,2 toneladas. Su función es impedir el contacto de la carga (bobina laminada) con el ambiente exterior, manteniendo en su interior una sobrepresión de atmósfera inerte (HNX) protectora, evitando así la oxidación de las bobinas.

La empresa donó esta pieza junto con otras más, en mayo de 2009, a la Fundación de Patrimonio Industrial de Puerto Sagunto para el futuro Museo Industrial, y ésta a su vez la ha cedido al Ayuntamiento para la ornamentación de la rotonda. Hoy día, la Fundación posee muchas más piezas de las que es capaz de albergar la Nave de Efectos y Repuestos (futuro Museo Industrial), por lo que la musealización al aire libre no es sólo una alternativa necesaria, sino social y culturalmente muy atractiva.

Cabe recordar que fue SP la que inicio este proceso de «poner a la vista» nuestro patrimonio industrial cuando instaló el monumento al centenario de El Puerto en la fuente de la rotonda «de Aprendices», reemplazando una absurda ventana vacía de contenido que a nadie agradaba. Y prosiguió con los fondos de cuchara de la rotonda del «El Paso», a pesar de que en principio contó con la oposición del PP. Ambas rotondas fueron muy bien acogidas por los porteños y supusieron un hito en la recuperación de nuestro patrimonio industrial, gracias a la íntima colaboración que se estableció entre los concejales de nuestro grupo y la Fundación.

Y es que cuando se emprende un buen camino y los resultados son satisfactorios, los que vienen detrás no hacen más que seguir la senda marcada.

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