En los últimos días, numerosos vecinos nos han preguntado, con cierta preocupación, por el nuevo espigón que se está construyendo en perpendicular al Pantalán. Ante la alarma general, y en vista de que el Ayuntamiento no ofrece las explicaciones oportunas, nos hemos acercado hasta la playa para preguntar directamente a los trabajadores.

Por lo visto, este espigón es una protección contra el oleaje que permitirá acometer sin peligro las tareas de instalación del cable que suministrará energía eléctrica al archipiélago balear. El espigón es —siempre según los operarios— una construcción provisional y reversible, por lo que cuando terminen los trabajos se desmontará y todo volverá a la normalidad.

No obstante, el secretismo que está rodeando a esta operación nos lleva a plantearnos las siguientes cuestiones, que el Ayuntamiento debería apresurarse a responder:

  • ¿Por qué no se ha informado convenientemente a los ciudadanos, que están muy preocupados por la presencia del nuevo espigón?
  • ¿Está ya clara la indemnización de Red Eléctrica Española?
  • ¿Existe algún tipo de acuerdo entre REE y el Ayuntamiento del que no tengamos conocimiento los ciudadanos? Y si es así, ¿por qué razón no ha trascendido?
  • ¿Cuánto tiempo durarán las obras? Y tras éstas, ¿quedará la playa como estaba?
  • ¿Por qué el punto de salida del cable está a 100 metros escasos de la orilla? ¿No debería partir lo más alejado posible da la zona de baño?
  • ¿Supone este cable eléctrico algún peligro para la salud de los bañistas?
  • Si no hay ningún peligro, ¿por qué han comenzado los trabajos con tanto misterio?