La SAG y el Ayuntamiento han acordado retirar los dispensadores de bolsas para la recogida de excrementos de perro.

El uso indebido que se ha hecho de los mismos por parte de algunos ciudadanos en estos seis años en que se ha venido prestando el servicio y que ha supuesto el consumo de más de cuatro millones de bolsas con un coste anual que supera los 5.000 € ha motivado esta decisión.

Mal uso que queda evidenciado en el hecho de que a primera hora se colocan en cada uno de los 68 dispensadores 150 bolsas que desapa- recen a lo largo de la mañana , lo que deja a las claras la utilización de las mismas para fines distintos a los perseguidos.

Aprovechar estas líneas para recordar que la ordenanza de convivencia ciudadana, en su artículo 81 indica: «Las personas que conduzcan animales de compañía deberán impedir que éstos depositen sus deyecciones en las aceras, calles, paseos, jardines y en general, cualquier lugar dedicado al tránsito de las personas o juegos infantiles. Los propietarios o responsables de animales están obligados a recoger de inmediato los excrementos sólidos que los animales depositen en la vía pública».

Estas palabras no las suscribo sólo como director general de la SAG, sino como propietario de tres perros, apelando a la responsabilidad que todos y cada uno de nosotros tenemos sobre nuestras mascotas.

Enrique Catalá
Director General

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