Las Provincias, 28/05/2010. «Hay gente que sólo come de esto. Más de 200 trabajadores con nombre y apellidos que tienen sus familias y sus hipotecas van a acabar en la calle por esta injusticia». Los tres establecimientos pendientes de la renovación de la concesión y los seis propietarios de locales con terrazas del paseo marítimo de Puerto de Sagunto están dispuestos a hacerse oír.

No quieren perder sus negocios «a puertas de la campaña estival y más con la que está cayendo», aseveran. «Vamos a preparar movilizaciones porque si no hay terrazas, la viabilidad de nuestros negocios desaparece. La gente en verano quiere cenar o tomarse una horchata en la terraza. Si los pones dentro del local no quieren. No hay vuelta de hoja», afirman desde la Asociación de Establecimientos Turísticos de la Playa de Puerto de Sagunto.

El problema «es tremendamente serio porque la medida afectará a doscientos puestos de trabajo directos pero además a otros doscientos empleos indirectos. Si no hay terrazas, la gente se marchará a otro lado a cenar o a tomar una copa y el resto de negocios de toda la zona se verá muy perjudicados», subraya José Giménez, coordinador del grupo de afectados.

Las dos generaciones de hosteleros que han trabajado en La Gaviota ven con «total impotencia y desesperación» cómo su trabajo «peligra después de veinte años de esfuerzo y dedicación. Sin terrazas tendremos que cerrar», manifiestan sus propietarios.

«No se puede medir por el mismo rasero todas las playas ni los establecimientos. Ese es el problema de la ley. En nuestro caso los locales no tocan la arena para nada y se encuentra a 400 metros de la orilla. Estamos en un paseo. No entendemos qué mal podemos hacer porque, al fin y al cabo, estamos ofreciendo un servicio», asevera Vicente, propietario de otro negocio afectado.

La normativa de Costas no recoge, a juicio de los empresarios del paseo marítimo, la problemática de cada playa por lo que se están cometiendo «agravios comparativos con otros lugares de España donde sí se puede instalar una terraza». Por ello, las medidas de protesta no se harán esperar. «Vamos a convocar una reunión para valorar todas las opciones y organizar las movilizaciones que comenzarán a principios de junio. Reivindicaremos lo nuestro hasta el final».