Reproducimos a continuación el comunicado íntegro remitido por Director General de la Sociedad Anónima de Gestión,  Enrique Catalá, a los medios de comunicación:

Ante las noticias aparecidas sobre el juicio celebrado respecto al despido del ex-Gerente de la SAG, se hacen las siguientes manifestaciones:

Más allá de que la Sentencia considere que resulta dudoso el hecho de que el Sr. Burdeos hubiera infringido las normas laborales, lo que es indudable es que infringió las normas éticas y las reglas propias de la confianza que en él depositó el Consejo de Administración. No contar con el conocimiento y la aprobación del Consejo para la lesiva operación firmada con Banesto —hecho probado y reconocido por la propia Sentencia— resultó intolerable para 4 de las 5 fuerzas políticas representadas en el órgano de administración. Así, 8 de los 9 Consejeros (PP, SP, PSOE y BLOC) consideraron que la actuación del Sr. Burdeos, y el daño causado a la empresa municipal y a las arcas municipales (medio millón de euros) era algo demasiado grave como para limitarse a echar tierra encima. Sólo por coherencia y además por la dignidad para con los bolsillos de todos los ciudadanos, el despido resultó la única respuesta que el sentido común político, empresarial y cívico aconsejaba.

Pero además, el Consejo tomó otra decisión el mismo día, en esa misma sesión, otra de la que poco o nada se ha hablado hasta ahora y que los ciudadanos deben saber, otra mucho más importante: hacer todo lo posible para desmontar judicial o extrajudicialmente la operación con Banesto firmada unilateralmente por el ex-Gerente que fue ocultada al Consejo. Y para ello, era el primer paso obligatorio despedir antes al Sr. Burdeos, porque poca o ninguna credibilidad tendría presentarse ante el Juez de lo Civil en una demanda contra Banesto argumentando los perjudiciales efectos económicos de la falta de ética y confianza del ex Gerente a la vez que se le mantiene en su puesto.

Sólo había pues, dos opciones: intentar paliar el desastre económico causado a las arcas municipales o, sencillamente, no hacer nada y mirar hacia otro lado. El Consejo fue responsable y decidió por una mayoría aplastante intentarlo. Desgraciadamente, las gestiones extrajudiciales con Banesto han fracasado por completo y la entidad financiera ha desoído todas las invitaciones al acuerdo y a la solución. Por su parte, la única vía que queda, la actuación judicial Civil planeada y a punto de iniciarse, ha sufrido un contratiempo con esta sentencia del Tribunal de lo Social nº 8 que, por cierto, no ha sido notificada todavía a la SAG, pero que será recurrida en suplicación en cuanto se verifique ésta.

Enrique Catalá
Director General